El Kungfu es probablemente el arte chino más conocido y el más prestigioso. Para los occidentales no es más que un arte marcial, pero para los chinos es más aún. Desde el punto de vista filosófico, este arte reune la doctrina del ¨justo medio¨ del Confucianismo, la de ¨la calma y la flexibilidad¨ del Taoísmo, y la del ¨zen¨ del Budismo, formando así el sistema de la cultura Wu (Kung-fu). El Kung-fu sabe unir la dureza y la dulzura, la armonía interior y exterior, trabaja sobre los aspectos visibles y sobre los fundamentos internos. Este arte expresa en gran medida los valores del antiguo sistema tradicional chino (filosofía, moral, estrategia, medicina y religión).
En su base, el Kung-fu es, evidentemente, un sistema de combate. Numerosas escuelas de Kung-fu fueron formadas en China, tales como el templo de Shaolín en la montaña Song, provincia de Henan; el templo Wudang (se especializa en Taichí) de la montaña Wudang, lugar sagrado del Taoísmo; y el templi Emei de la montaña del mismo nombre, provincia de Sichuán. Los dos primeros son los mayores representantes del Kung-fu chino.
El Kung-fu del templo de Shaolín tiene una historia de más de 1500 años, y toma al ¨zen¨ como fundamento de su espíritu asociándole sus virtudes de kung-fu. Él se divide en 2 categorías: el trabajo externo, que le adhiere importancia a la fuerza física, y el trabajo interno, que desarrolla la salud del cuerpo y su armonía energética, necesaria para vencer a los adversarios. El kung-fu del te,plo de Shaolín contiene numerosos elementos que pueden apreciarse en 2 categorías: las formas y ejercicios, y el combate práctico.
Hoy día, existen más de 545 formas de kung-fu Shaolín (es decir, más de 545 cadenas de movimientos), que representan la antigua forma estética de deporte. Bajo la influencia de la cultura budista, el kung-fu Shaolín adquirió un valor estético especial, siendo la firmeza del cuerpo y la fuerza física dos de de sus especialidades principales. Con el combate práctico, como su nombre lo indica, se pretende vencer al enemigo por la fuerza. Hoy día, el combate práctico se rige estrictamente por las reglas de competición.
En cuanto a sus beneficios para la salud y la auto defensa, el kung-fu ha devenido un arte marcial popular en el mundo entero, gracias, en gran medida, al desarrollo del cine de acción hongkonés. Algunos filmes como El Furor de Vencer (1972) con Bruce Lee, Drunken Master (1978) con Jacky Chan, y Shaolín (1978) con Jet Li, han contribuido sobremanera a impulsar el cine de las artes marcialesen el panorama mundial, y han convertido al kung-fu en digno representante de China.
En los años 80, con la apertura de China, fue formada una organización para representar al kung-fu Shaolín y promoverlo. Esta organización ha realizado giras mundiales con el fin de presentar espectáculos de kung-fu, confiriéndole a éste la reputación de que goza hoy día.

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06 septiembre 09 septiembre
