Los Hutones, barrios tradicionales de Beijing, tienen una historia de más de 700 años.
Construidos durante las dinastías Yuan, Ming y Qing, ellos se ubican alrededor de la Ciudad Prohibida, eje del poder central. Bajo las dinastía Yuan, estos callejones se llamaban ¨tong¨ y a continuación pasaron a denominarse Hutong, lo cual significa pozo en mongol. Otrora, los pekineses construían sus casas en función de los puntos de agua disponibles.
Al este y al oeste de la Ciudad Prohibida se ubicaron los hutongs donde habitarían los miembros de la familia imperial o los nobles. El norte y sur se destinó a los barrios de comerciantes y la plebe.
Según los pekineses de pura cepa, hay censados unos 360 hutones con nombre, pero en realidad hay como 6000 hutones, la mayoría de los cuales no tienen nombre, por lo que se hace cada vez más difícil saber a ciencia cierta cuantos hutones hay en realidad.
Nanluoguxiang, al este de Shichaihai, es uno de los más antiguos barrios de Beijing. Allí puede encontrarse numerosos bares, restaurantes y viversas tiendas. A partir de esta calle, que va de norte a sur, se derivan otras más pequeñas y tortuosas donde aún florece el antiguo Beijing.
Shichahai es el mayor de los barrios protegidos de Beijing. Situado entre el parque Beihai y las Torres de la Campana y el Tambor, se pueden encontrar en él lagos pintorescos, árboles frondosos, los ¨nueve templos y monasterios budistas¨, los 18 hutones tortuosos, el Puente de Yinding, entre otros.
Guozijian era un instituto administrativo que el Estado estableció en 1306 con el fin de formar a sus funcionarios y siguió funcionando durante las dinastías Yuan, Ming y Qing. Siguiendo la máxima china de ¨un templo a la izquierda, un instituto a la derecha¨, el Templo de Confucio fue construido a su lado. Hoy día es posible encontrar allí una cafetería y el Salón de la Ópera de Pekín, donde los aficionados, en su mayoría jubilados pekineses, pasan el tiempo y entonan juntos pasajes de la ópera.