Cronología Período Nombre de la ciudad desde hace 700 000 años hasta el presente Paleolítico 1045 A.C. Zhou occidentales Ciudad Ji, Yanjing 226 A.C. Qin Ciudad Ji 250 Wei Ciudad Ji 581-618 Sui Zhuo jun 618-907 Tang You Zhou 916-1125 Liao Nan Jing 1153 Jin Jin Zhongdu 1272 Yuan Yanjing、Yuan Dadu 1406 Ming Pekín 1644-1919 Qing Pekín 1919-1949 Revolución de la Nueva Democracia Beiping de 1949 a hoy día República Popular China Pekín (Beijing) Hace unos 700 000 años, los pitecántropos se instalaron en la caverna de Zhou Kou Dian (Choukutián), al extremo suroeste de Beijing. El hombre de Pekín sabía trabajar la piedra para fabricar herramientas útiles para su supervivencia, lo que constituyó una gran evolución con respecto a otros grupos antropoides. El descubrimiento de cenizas de un espesor de 4 a 6 metres en las cavernas del hombre de Pekín, demuestra que éste también conocía el fuego, lo cual marca los primeros pasos del hombre hacia la civilización.
Beijing, uno de los lugares donde se originó la humanidad
La historia de la ciudad de Beijing comienzó hace 3 000 años, con la llegada de los Yan y los Ji, primeras poblaciones que se asentaron en la planicie de Beijing.
La fundación de Beijing data del fin de la dinastía Shang. Luego que estos fueron derrotados por Zhou Wuwang, las parcelas de tierras fueron distribuidas a sus vasallos, lo que marca el principio de la historia de Beijing. Según los primeros sinogramas que relatan el establecimiento de la villa, ésta que luego se convertiría en la capital del imperio Yan fue fundada en el año 1045 A.C. en la región de Dong Jia Lin. Establecida por el rey Ji, esta villa que llevaba su nombre ocupaba aproximadamente el lugar donde hoy se encuentra Guanganmen, al suroeste de la Ciudad Prohibida.
Durante el período de los Reyes Guerreros, el rey Yan derrota al rey Ji y establece la capital en la villa de Ji. En el 226 A.C. el emperador Qin Shihuang se apodera de la villa y la designa como uno de los 36 contados de su imperio. En el año 250 de nuestra era, el general de la villa, Ji Liu Jing, construyó canales de irrigación con el fin de desarrollar la agricultura en la región.
De 581 a 618, Beijing se llamó Zhuo Jun, y contaba con una población de 130 000 habitantes. En 618, su nombre cambió a You Zhou. Situada en el punto de encuentro de las regiones nosrdeste y central de la China, la ciudad adquirió gran importancia estratégica desde el punto de vista militar, y también devino un gran centro de comercio. Debido a su posición central, durante conflictos, la villa sufría saqueos regularmente.
En 916, el emperador de la dinastía de los Liao, de la etnia Khitan, de Mongolia Interior, se apoderó de You Zhou y la renombró Nanjing, convirtiéndola en capital escundaria. Vestigios de aquella villa pueden encontrarse en las proximidades de Bai Yu Guan.
En 1153, el rey Hai Ling, jefe de la etnia Nu Zhen, dominante del norte de la China, transfirió la capital a Beijing, renombrándola JIn Zhongdu. El palacio de los Jin, lujoso monumento, fue construido en Jin Zhongdu, así como el famoso Puente Lu Guo, considerado una de las obras maestras de la arquitectura de la época.
En 1215, el emperador Gengis Khan se apodera de Jin Zhongdu y la renombra Yanjing. En 1272, el emperador de la dinastía Yuan, Kubilai Khan funda la ciudad Dadu, y por primera vez Beijing se convierte en la capital de un país unificado. La construcción de Yuan Dadu marca el establecimiento de la actual Beijing, hecho crucial en el desarrollo de la ciudad.
Yuan Dadu es la villa que Marco Polo describiera como ¨la más bella del mundo¨ en su libro. Desde entonces, Beijing reemplaza definitivamente las capitales tales como Chang An, Luo Yang, Bian Liang..., y deviene el centro político de la China.
En 1368, la dinastía de los Ming toma el poder, transfiriendo su capital a Nanking, y Beijing pasa a ser renombrada Beiping. En 1403, el emperador Yong le devuelve su nombre anterior y su condición de capital. En 1406, comienzan la reconstrucción de Pekín y la construcción de Gu Gong (Ciudad Prohibida), bajo órdenes de Yong Le.
La gran ciudad rodea a la ciudad imperial que, al mismo tiempo, rodea a la Ciudad Prohibida, la cual se encuentra en el mismo corazón de la capital. En su centro, podemos encontrar el palacio Huang Ji (actual palacio Tai He), donde se puede observar el trono imperial, rodeado de dragones. Una líena invisible atraviesa el trono, pasando por Zhong Gu, al norte, y Qian Men, al sur, extendiéndose a lo largo de 8 Km.
Esto demuestra el alto grado de precisión que había alcanzado la arquitectura china en la época.
Toda la disposición de la ciudad, incluso los hutones, respeta las reglas de simetría. Todas las construcciones están bien ubicadas a ambos lados del imaginario eje vertical. Este modelo urbanístico evoca cierto espíritu chino que resulta extraño a los ojos de los occidentales.
La villa terminó de construirse en 1421, fecha en la que Ming Chengzu instaló allí su gobierno. Unas pocas nuevas construcciones se añaden al sur de la ciudad en 1553, y posteriormente ésta pasa a dividirse en ciudad interior y ciudad exterior, lo cual es aún la configuración de Beijing. La ciudad se extiende sobre una superficie de 62 kilómetros cuadrados, y cuenta con 9 puertas en la ciudad interior y 7 en la exterior.
Los monumentos como Jing Shan, Tian Tan (Templo del Cielo), el Templo She Ji, Tai Mao (Templo de los ancestros de la familia imperial), el templo Shan Chuan, Ri Tan (Templo del Sol), Yue Tan (Templo de la Luna), Di Tan (Templo de la Tierra), entre otros, fueron todos construidos durante esa época. Entre ellos, el más célebre es Tian Tan, con su grandiosa arquitectura y su excepcional acústica.
En 1644, la insurrección de Li Zicheng derriba a los Ming del poder, ocasión que los Manchús aprovechan para atravesar la Muralla China y apoderarse de Pekín, instalando allí de inmediato su capital.
Numerosos son los jardines construidos durante el reinado de los emperadores Kang, Yong y Qian: Yuan Ming Yuan (Jardín de la Perfecta Claridad), Yi He Yuan (Palacio de Verano), Chang Chun Yuan (Jardín de la Primavera), entre otros. En Yi He Yuan podemos encontrar una gran diversidad de palacios, jardines y edificaciones de estilo clásico, en los que re reprodujeron los estilos arquitectónicos de los jardines de diversos palacios de China.
El palacio fue saqueado y destruido en 2 ocasiones, durante la invasión de las tropas anglo-francesas, en 1860, y durante la revuelta de los Boxeadores, en 1900. En 1912, la abdicación del primer emperador Pu Yi puso fin a la época de los imperios feudales, terminando así la historia de Pekín como capital imperial.
El éxito de la Revolución Xin Hai puso fin a la dominación de la sociedad feudal, que duró cerca de 2000 años. Durantes los 3 decenios siguientes (1919--1949), Pekín no consigue salir de la tormenta: la ciudad es gravemente destruida durante el período de división del imperio entre los grandes hombres de guerra
En 1928, en razón de la guerra civil, el Guomindang transfiere su capital a Nanjing, y Beijing retoma el nombre de Beiping. En 1938, la ciudad deviene parte integrante del imperio nipón, durante el expansionismo de Japón Showa, y no hasta 8 años después que pasa de nuevo a manos del Guomindang.
Durante la época de la República de China, muchos edificios de estilo occidental o tradicional fueron construidos en Pekín, tales como el restaurante de Pekín, el hospital Xiehe, la biblioteca de Pekín, la universidad Yanjing, la universidad Furen, entre otros.
Los tapices, tabicados y porcelanas chinos, ganaron todos primer premios en las exposiciones universales de 1903, 1914 y 1915. Después del comienzo de la guerra en 1931, los chinos comienzan a boicotear las producciones japonesas, desarrollándose de esta forma la producción industrial china y convirtiéndose Pekín en la mayor ciudad de consumo de la época. Se desarrollaron los medios de transporte de Pekín: la línea de tren periférica se construyó en 1916, y el primer tranvía de Pekín salió a la circulación el 18 de diciembre de 1924. La compañía de transporte público fue fundada en 1935.
El 1ro de octubre de 1949, el presidente Mao anuncia la fundación de la república Popular de China, y Pekín renace una vez más como una gran capital. Pudiéramos decir que la historia de la ciudad es la imagen de la historia del país. Al haber sido capital de numerosos imperios y de la China actual , Beijing es no solo testigo fiel de la historia, sino también símbolo del estado actual de China.
Esta capital de historia milenaria, tanto como el país que representa, brilla hoy día más que nunca. Ella se abre al mundo y muestra sus mejores galas. Beijing se moderniza a la velocidad de la luz, siempre conservando los tesoros de su historia, lo que la hace una ciudad cautivadora, en la intersección entre modernidad y tradición.
Los Juegos Olímpicos de verano tendrán lugar en Beijing, 2008, gran ocasión para el mundo entero de conocer un poco mejor el Beijing histórico, y el Beijing moderno.-

Exposiciones :
08 junio 05 septiembre
