Ancianos muy deportivosEstos asombrosos aparatos forman parte de un programa aún más ambicioso destinado a los ancianos que habitan en las ciudades y financiado íntegramente por los ingresosreportados por el deporte. En 1997, el presidente Jiang Zemin decidió elaborar un programa de ejercicios físicos consistente en gimnástica tradicional china, destinado a los ancianos de las zonas urbanas. Para ello, instaló estos familiares aparatos en espacios abiertos y otros lugares disponibles.
En las grandes ciudades, como Beijing, son los comités de los distintos distritos y vecindarios los encargados de la instalación de los aparatos. Una decena de aparatos es suficiente para un parque pequeño (los más comunes debido a que no necesita ser cerrado), y el costo ronda los 30 000 yuanes (3 000 euros), mientras que para los parques de tamaño estándar, esos que uno ve en plazas y áreas verdes, el costo es de unos 150 000 yuanes (15 000 euros). En Beijing, aunque parezca que las personas han estado usando estos aparatos toda su vida, no fue hasta hace unos tres años aproximadamente que éstos fueron instalados.
Lo primero fue diseñar y producir estos equipos de forma tal que se adecuaran a las necesidades y características de los ancianos. Las empresas chinas especialidades en productos deportivos clásicos, se acercaron a entrenadores deportivos para investigar la manera en que los ancianos practicaban la gimnasia diariamente en los parques. Luego de haber estudiado cómo frotaban sus espaldas contra los troncos de los árboles, las pantorrilas contra barras cilíndricas de metal, o efectuaban movimientos pélvicos para relajarse, surgieron los aparatos que podemos ver hoy tan a menudo.
¨Nosotros no hemos trabajado directamente con expertos de tai chi o de medicina tradicional, pero nuestros aparatos están en gran medida inspirados en las prácticas corporales chinas, ya que ellos se adaptan a la persona que los utilice¨, explica el responsable de ¨Orient¨, uno de las empresas fabricantes que el gobierno chino ha contratado.
Una empresa francesa ha visitado recientemente las instalaciones de ¨Orient¨ y al parecer se ha interesado en la importación de centenas de estos aparatos destinados especialmente a los ancianos. Esperemos, pues, la llegada y puesta en marcha de estos aparatos en Francia! Ahora solo queda ver si los ancianos franceses tendrán el mismo interés por el ejercicio físico que sus homólogos chinos!
Texto: Nicolas Sridi
Fotos : Wang Zhuo
Noviembre 2007