En Beijing no es difícil ver a los jubilados pasear sus pájaros en las jaulas, perpetuando así una tradición secular. Un raro momento de poesía.
« Yo debo sacarlos a pasear todo los días, si no, no cantan ». Todas las mañanas, Zhang se levanta a la surora para disfrutar del parque local, justo al lado del Estadio de los Trabajadores, en el este de Beijing. Pero este jubilado de 67 años no está interesado ni en los ejercicios físicos ni en el taichí, como otras personas de su edad...
Su pasión: La cría de pájaros, a la que se consagra desde hace ya 10 años. Dos veces al día, deambula él las calles de la capital con sus cajas cubiertas de tul azul. Luego las cuelga de las ramas de los árboles. Es esto lo que los chinos llaman « Sacar los pájaros a pasear ».
Esta tradición secular se remonta a la dinastía Qing, durante la cual, los Mandchús criaban aves en su tiempo libre. Más tarde, la tradición fue retomada por los hijos de las familias pobres, para matar el tiempo de guerra en guerra. De est forma, fueron sobre todo los artesanos y trabajadores manuales quienes más se dedicarton a esta actividad.
En el día de hoy, son los jubilados de entre 50 y 80 años de edad, quienes con más frecuencia se reunen en los parque públicos o en los bosques de las afueras para pasear a sus pájaros, ya que estos son los lugares donde estas aves están autorizadas.
Sentados serca de sus jaulas y de los matorrales, los criadores se entretienen entre partidas de ajedrez chino y cartas. De vez en cuando, se levantan, le dan una vuelta las jaulas, chasquean la lengua en dirección a los pájaros, o meten sus dedos entre los barrotes de las jaulas, provocando así un concierto de las aves al unísono.
Con gran pasión, habla Zhang de sus pájaros, cuarenta en total, donde figuran canarios y tordos: « A las 7 de la mañana yo limpio las jaulas, cambio el agua, preparo comida fresca, y parto con mis jaulas al parque hasta las 11:00am. Luego de mi siesta, salgo de nuevo de 3:00 a 5:00pm », nos explica.
Pero no todo el que quiera puede ser criador de pájaros. « Hace falta ser un buen conocedor para criar pájaros», insiste Zhang. Lomás difícil es hacerlos cantar. Por tal motivo, Zhang debe « sacarlos a mennudo para habituarlos al ruido ambiental y a la gente ». Es esto lo que se conoce por « presionar al pájaro », técnica que demanda una gran paciencia: « Para un nuevo nuevo pájaro, se necesita presionarlo por lo menos un año », enfatiza Zhang.
La forma más eficaz de enseñar a los pájaros a cantar es hacerlos escuchar el canto de otras aves. Los criadores descubren las jaulas, permitiendo a los pájaros ver y escucharse unos a otros. Es el « encuentro de los pájaros».
Otra forma: hacerlos escuchar cantos de pájaros grabados en casetes. « Es importante hacerlos escuchar todos los días. Con el tiempo, ellos terminarán por dominar las diferentes técnicas de canto », precisa Zhang.
En lo concerniente a la alimentación, el criador debe alimentar a sus pájaros con harina de maíz mezclada con yema de huevo, y polvo o cuadritos de concentrado de res. « También es necesario darles comida viva, como saltamontes, grillos y otros pequeños insectos », insiste Zhang.
Para muchos jubilados pekineses, la crianza de pájaros es una buena manera de hacer amistades, intercambiar consejps y de desentumecer las piernas: « Sin mis pájaros, yo no saldría nunca, y me volvería sedentario », sonríe ZhangZhang.
Texto : Eloise Tian
Fotos : Wang Zhuo
Octubre 2007

Exposiciones :
06 septiembre 09 septiembre
