Situado al oeste de la capital, el zoológico de Beijing es considerado el parque animal más visitado de Asia. Aunque no sea tan especial como para dejar recuerdos inolvidables en la mente de los visitantes, sus atracciones son siempre dignas de ser vistas. Impresiones.
No esperábamos, un miércoles en la tarde, encontrar el zoológico tan animado. Sin embargo, a pesar de la (mala) reputación que le precede, el zoológico de Beijing atrae un numeroso público de chinos y extranjeros. No en balde este lugar, fundado en el 1906 y antiguamente bajo el nombre de « Wan Sheng Yuan » (Jardín de los incontables animales domésticos), es considerado el zoológico más visitado de Asia, con un promedio de 10 millones de visitantes al año.
Con un área de alrededor de 90 hectáreas, el zoológico de Beijing cuenta con más de 1600 especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces e invertebrados acuáticos, que se reparten en una treintena de instalaciones. Un personal de más de 1000 trabajadores se ocupa de los animales y del cuidado del parque. El lugar no se asemeja en nada a los zoológicos occidentales, pero los animales no parecen maltratados, como afirman algunos detractores. Aunque sí es cierto que algunas jaulas parecen ya en peligro de extinción.
De esta forma, dos jirafas tienen que conformarse con un espacio de unos 200 m2, lo cual es algo pequeño, si tenemos en cuenta el tamaño de estos mamíferos. Las ventanillas de algunas jaulas también pudieran estar más limpias, y así harían al zoológico lucir mejor no solo para los visitantes, sino también en las tantas fotos que lo inmortalizan .Sin embargo, no todo es malo en el zoológico; este cuenta, por ejemplo, con un hermoso jardín de estilo imperial donde resulta muy agradable pasear.

Los pandas gigantes son, indudablemente, y a juzgar por la multitud concentrada a su alrededor, los reyes del lugar; incluso cuando se deba pagar un suplemento de 5 yuanes para verlos. La morada de los pandas se encuentra justo frente a la entrada principal del zoológico, en una instalación que fue construida en el 1990, con paredes de cristal de aproximadamente 1 500 m², y un césped exterior de 3 000 m². El primer panda gigante fue presentado al público en el año 1955 en el Zoológico de Beijing. Durante nuestra visita, pudimos observar cuatro pandas adultos.
Cerca de los pandas se encuentran numorosas jaulas que acogen aves, pequeños mamíferos, monos y canguros. Un poco más lejos, se encuentra el tigre de la Siberia, especie en peligro de extinción que habita en el noroeste de China. Con un pelaje parecido al del tigre de Bengala, este impresionante animal es el mayor de los felinos, pudiendo el tigre macho alcanzar los 140 cm de alto y un peso de hasta 320Kg. Una vez más, el espacio reservado al animal no es muy amplio que digamos.
Construido en los años 1910, el foso de los monos es la instalación más antigua del zoológico. Si usted decide optar por el servicio de anteojos, podrá divertirse con los ¨espectáculos¨ de los osos pardos y los chimpancés.
Los pequeños no deberían perderse el mini-zoológico, donde pueden conocer mejor tanto animales domésticos como de granja. Finalmente el acuario, inaugurado en el 1999, vale también la pena ser visitado. Con un área de 3,5 hectáreas, este sitio en forma de semicírculo, cuya construcción requirió un monto de más de 100 millones de euros, es considerado el mayor y más impresionante acuario del mundo.
Informaciones prácticas:
Zoológico de Beijing (北京动物园): Abierto todos los días, de 7:30am a 5:00pm (de noviembre a marzo) y hasta las 6:00pm (verano). 137 baishiqiao Lu, Xizhimen Dajie, Haidian district. 海淀区西直门大街白石桥路137号. Xizhimenwai Dajie 137. Tel : 010-6831-4411
Precio: 15 RMB la entrada (10 RMB en invierno). 5 RMB suplementarios para ver a los pandas. Ticket Zoo + aquarium + casa de los pandas gigantes: 100 RMB. Anteojos: 5 RMB y Casa de los Pandas: 2 RMB
En el zoológico se ofrece muy poca información en inglés. Si usted desea, puede alquilar un audioguía por 40 yuanes, con un depósito de 100 yuanes. Sin embargo, el mecanismo ´automático´ que debería dispararse al acercarse a una jaula, no funciona siempre o, al menos, no en el momento esperado. A pesar de estos pequeños incidentes técnicos, las informaciones dadas por el audioguía son interesantes o, aen último caso, divertidas.
Texto: Edouard Beauchemin
Fotos : Wang Zhuo
Marzo 2008

Exposiciones :
06 septiembre 09 septiembre
