Situado al lado del Templo de Lamas, al noreste de Beijing, « Jin Ding Xuan » es un restaurante cantonés, cuyo éxito recae en su dim sum, que se sirve las 24 horas del día.
El restaurante no da abasto. Situado cerca del Templo de Lamas, « Jin Ding Xuan » es, sin lugar a dudas, el restaurante cantonés más conocido de la capital. Abierto las 24 horas del día, este gigantesco establecimiento de cuatro pisos ofrece platos de la provincia de Sichuán, al suroeste de China, caracterizados por su sabor picante.
Fácilmente reconocible en la distancia por sus linternas de un intenso color rojo, sus neones y su arquitectura que recuerda las casas de antaño, « Jin Ding Xuan » es el lugar ideal para disfrutar del dim sum a plenitud. Cocidos al vapor, ya sean dulces o salados, ellos bien pueden constituir la comida principal del día, o simplemente consumirse como tentempié para calmar el hambre temporalmente.
Una vez en el interior, probablemente le sorprenderán las frases de bienvenida, lanzadas a voz de cuello por los camareros en sus uniformes rojos. Evidentemente el lugar no es propicio para cenas románticas, sino más bien para los amantes de las carnes y los placeres mundanos. En el primer piso, además del barullo habitual, predomina el mobiliario en madera. Las pequeñas mesas tienen capacidad para dos o cuatro personas, y notas de música china anárquica se escurren entre las conversaciones. Vestidos en gris y rojo, los camareros se mueven incesantemente como en un hormiguero, entre los clientes, las pesceras y la cocina, con sus paredes de cristal.
Los más sedentarios pueden utilizar los ascensores, que se encuentran a ambos lados de las es
caleras de madera. Las paredes, en piedra blanca o pintadas en tonos de amarillo mostaza o rojizo, exhiben orgullosas las fotos de estrellas de la farándula china. Rojas cortinas cuelgan de los ventanales de vidrio. Los paravanes, salas privadas, marcos, tabiques, todos en madera esculpida, se convierten en motivo reticente en los tres pisos superiores. Y todo arreglado de forma tal que, a medida que se asciende, el ambiente es más propicio para conversar con más tranquilidad.